20, 202 y 2022
- Nicole Rapozo Mejía
- 31 dic 2021
- 2 Min. de lectura
2021, el año que los optimistas esperaban recibir para olvidar todas las catástrofes ocurridas en el 2020. Otros un poco más pesimistas creyeron que este solo sería la continuación de todo lo vivido. Aun así, ambos grupos pautaron metas y mantuvieron la fe. Al final, ¿no es la esperanza lo último que se pierde?
Actualmente nos encontramos a pocos días de despedirlo y volver a celebrar la llegada de 365 nuevas oportunidades. Asimismo, estamos ante el mejor momento para reflexionar sobre qué hicimos con las que se nos fueron otorgadas hace 12 meses. Pregunta difícil, ya que conlleva una respuesta honesta.
Aun así, es necesaria realizarla, pues trae claridad ante uno de los peores errores que el ser humanos puede cometer: vivir en la ignorancia. Durante el 2021 aprendimos tanto, que sería un crimen no aplicar todos esos conocimientos a los nuevos días que se aproximan.
Gracias a los diferentes obstáculos enfrentados, entendimos lo importante que puede llegar a ser el teléfono cuando es el único medio que tenemos para comunicarnos con personas especiales. Asimismo, volvimos a recordar que no hay plataforma virtual que supere la calidez de las reuniones presenciales.

El día a día nos recordó que solo pueden mantener la esperanza aquellos que se lo propongan. Siempre habrán dos formas de enfrentar las situaciones: con paciencia y gozo o con ansiedad y temor. Elegir el camino correcto no siempre es la opción fácil, pero sí la que trae mayores recompensas.
Ahora, ignorar la existencia de esos momentos dónde el cansancio físico y emocional sobrepasaron todas nuestras las buenas intenciones sería un error. Ahí fue donde se resaltó la importancia de tener un buen equipo de soporte; personas que procuren nuestro bien, estén incondicionalmente y tengamos el privilegio de llamar familia y amigos.
Por último, el 2021 permitió que todos evaluemos cuáles son nuestras prioridades y los motivos que están detrás de cada una de ellas. ¿ Qué queremos? ¿ hacia dónde vamos? ¿ cómo lo alcanzaremos?, entre otras, son preguntas que nuevamente tendrán la oportunidad de ser contestadas.
Así que, tenemos 20 deseos capaces de hacerse realidad de 202 formas diferentes en el 2022. Aprovechemos el tiempo y no dejemos de buscar las promesas de Dios en cada una de ellas. Agreguemos la alegría al menu de nuestras vidas y procuremos que todo lo que hagamos sea para la exaltar el nombre de Dios.
Comentarios