Nuevo, genuino y real
- Nicole Rapozo Mejía
- 31 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 6 abr 2022
Contaba la leyenda que durante este mes viviríamos nuevas experiencias, sentiríamos emociones genuinas y compartiríamos con personas reales. Viendo hacia atrás, tenía toda la razón. Marzo fue un tiempo de mucho refrigerio. Estuvo repleto de momentos inolvidables, de esos que rápidamente llegan a ocupar un espacio en nuestro corazón y conservamos como un buen recuerdo en nuestra mente.
Siento que todos tuvimos diferentes oportunidades de crear memorias dignas de recordar. En mi caso, viví nuevas experiencias con amigos de toda la vida, aprecié reencuentros con conocidos en lugares menos esperados, participé en eventos que me hicieron enamorarme más de mi trabajo, madrugué estudiando para mi tesis y disfruté como un lujo el poco tiempo de descanso que disponía.
También compartí momentos muy especiales con mi familia, leí nuevos libros que me llenaron de conocimientos, volví a visitar la playa con personas muy queridas, tuve largas y espontáneas conversaciones con mis mejores amigas, salí de mi zona de confort, tome decisiones difíciles y presencié más oportunidades donde seguí aprendiendo como la vida no es una carrera de velocidad, sino de persistencia.

Cada experiencia se sintió como nueva, ya que la emoción que les rodeaba fue inigualable. Tanto así, que hasta el último día del mes, no pararon de ocurrir eventos que fueron trayendo paz y alegría a mi corazón. Ahora, ¿eso quiere decir que todo fue perfecto? No. El reconocimiento de todo lo bueno no implica la ausencia de lo malo. Lamentablemente, mientras estemos en este mundo imperfecto, esa es una realidad que no podemos obviar.
Sin embargo, sí se puede tomar la decisión de eliminar la queja y la crítica de nuestro vocabulario, comenzar a entender la posición de los demás, ver la otra cara de la moneda, practicar el perdón y ser más agradecidos. Para mí, eso es respeto y, al mismo tiempo, la ecuación perfecta para tener un corazón donde abunde la gracia, tanto para nosotros como para todos los que nos rodean.
Con esta nueva perspectiva en la mesa, ¿puedes identificar las bendiciones que tuviste durante este mes? ¿estás consciente de todas las razones por las que puedes practicar el agradecimiento? Espero que hayas podido tener respuestas positivas; pero si ese no fue el caso, asume como un reto el desarrollar una vista aguda para poder apreciar los pequeños detalles de la vida. Tienes todo un nuevo mes para ponerlo en práctica.
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